El punto de consolidación
En 2020, ante el contexto del confinamiento, tomamos una decisión poco común:
detener completamente la atención.
No trasladamos el trabajo a formatos que no correspondían con nuestra forma de intervenir. Fue una decisión difícil. Pero también fue una decisión de fondo. Elegimos detenernos antes que perder coherencia.
Hicimos una pausa intencional. Revisamos a profundidad lo que hacíamos. Cuestionamos nuestras propias decisiones. Ajustamos lo necesario. Fue un periodo de análisis, tensión y reconstrucción.
Cuando retomamos la atención presencial, lo hicimos con una estructura mucho más clara y una forma de trabajo profundamente alineada.